Recibimos el siguiente mensaje:
Lic. Johan Bombay:
Soy (o intento ser) un escritor. Estoy frustrado porque hace tiempo intento finalizar algunos relatos y sólo queda en mí un sabor amargo de inconformidad. He estado escribiendo pero ninguna palabra representa dignamente las ideas que acometen mi cabeza. Puedo especificar algunas de mis fallas para facilitarte la ayuda y los consejos:
1- Finales truncos, no resuelven correctamente.
2- Brevedad cuantitativa.
3- Complejidad extrema en algunos enunciados.
4- Demasiada síntesis, poco desarrollo, desenlace inmediato.
Espero me pueda asistir...
Cariñosamente
Archiduque de Applecore
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Estimado Archiduque de Applecore:
Por supuesto que te quiero agradecer el hecho de que escribas buscando consejos a esta página, así como te quiero felicitar por escribirme, porque por lo visto sos un muchacho/escritor con ansias de llegar a cosas tremendas.
Leí con interés sumo tus inquietudes. Después las leí de vuelta...
Lo que manifestás de tus preocupaciones acerca de no poder conseguir ciertos detalles en tus narraciones no es para preocuparte tanto, es normaaaaaaal, diría yo, porque esas cosas un día se terminan, por una cosa u otra, pero se terminan. Bueno, sigo... A ver...
Te cito: "He estado escribiendo pero ninguna palabra representa dignamente las ideas que acometen mi cabeza."... Ahora, digo yo, ¿y qué tal si las representa "indignamente"? En una de esas nos sale por ahí un Henry Miller, qué sé yo, algún tipo así de retorcido.
Continúo comentando el punteo de lo que considerás "fallas":
1- Finales truncos, no resuelven correctamente. (No te precupés, m'hijo, los finales son lo de menos, como en el tango, ¿viste?... Dos notas y a otra cuestión... Bueno, en literatura es similar, hay finales buenos, no te voy a decir que no, pero por lo general los lectores no leen libros por el final que tengan, sino por el comienzo, así que dale para adelante...)
2- Brevedad cuantitativa. (¿Eso qué quiere decir? ¿Qué escribís poco? ¿Qué falta desarrollo? ¡¡Es normaaaaaaaaal!!... A mí me pasó mucho en una época. Seguramente querés escribir relatos largos tipo Hemingway o directamente novelas; y bueno, listo, para eso lo que se precisa es el ripio. O sea, en criollo viejo: el relleno, mi negro, el cascoterío más o menos fino que tiene que haber en toda historia. Para eso te recomiendo que te hagas instalar frente a la ventana de donde escribís una volqueta con desperdicios de alguna construcción. Es muy útil. Si estás trabado te levantás, salís y mirás todo el cascotaje distinto. Es interesante. Ahí nomás te imaginás cosas distintas que entren en la volqueta de tu imaginación.)
3- Complejidad extrema en algunos enunciados. (Seguramente eso sea, cuando no un gongorismo mal curado, una influencia desmedida del ciego Borges... Vas a tener que darle al contrapeso, viejo, y para empezar te recomiendo "La bruja de Portobello" de Paulo Coelho. La verdad que la prefiero de entre todas sus novelas porque hay algo que la hace distinta, que es la teta que hay en la tapa.)
4- Demasiada síntesis, poco desarrollo, desenlace inmediato. (Te podría decir que releyeras mi consejo para la preocupación 2, pero sería poco ético de mi parte, como no querer aplicar todo el tiempo posible en tu ayuda. Así que yo te digo esto... Pensá, pensá, Duque de Applecore, que un cuento, un relato, lo que quieras, es un repollo arriba de una mesa, y que vos agarrás y vas desgajando el repollo. Un cuento sintético es un repollo cerrado, sin pelar.
Gracias por tu consulta. Espero tus resultados.
Lic. Johan Bombay
Lic. Johan Bombay



