viernes, 11 de enero de 2008

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Bueno, no es exactamente que el verano me aleje del blog por ser época de vacaciones. Simplemente es que estoy por momentos muy atareado con el acondicionamiento de mi nueva casa. Hasta hubo un día en que, mientras tenía a alguien pintando el interior, me la pasé subido en cada uno de los cuatro árboles de mi terreno sacando ramas enormes que iban hacia los techos de las casas vecinas. Había una rama gruesa, sobre el fondo, que estaba levantando con una de sus horquetas el techo de chapra de un vecino. Me costó sacarla, pero eso incluyó un ruido tal, que el vecino se levantó de su siesta a poco de traerse el revólver. Después el hombre agradeció. Pero por lo demás, exceptuando también un poco de serrín en mi ojo derecho (que siento hasta hoy), todo fue lo más bien. Anduve por sobre la tierra varias horas y me comuniqué con la naturaleza de la mejor manera que tuve a mano, a veces invadiendo insospechadamente el lugar de muchos animalitos. Pero sin querer queriendo.
Además fueron días sin ir a la playa. Y cuando se me dio el tiempo para poder ir se vinieron las tormentas.
Leo a Carson Mc Cullers ("Frankie y la boda"), a Daniel Mella ("Pogo") y a Clarice Lispector ("Aprendiendo a vivir").
Escribo poco.
Me conecto menos a internet.
A propósito, como no tengo conexión en casa, he vuelto al cyber en que escribo esto, que queda en la reputada calle Camino de los Gauchos, una especie de calle furiosa y sucia de la periferia de Maldonado, como un reverso de una calle principal del centro. El cyber está comandado por una boliviana acaso cincuentona y sus dos hijos. Siempre me trataron bien. Pero lo cierto es que hasta hace una semana hacía un año quizás que yo no venía. Anteayer, mientras tecleaba en un nuevo teclado negro, se levantó uno de los hijos, un adolescente inspirado en el animé, y me dijo, como para que escucharan los pocos que estaban presentes que tecleara bien. Sí, así a secas, que tecleara bien. Supuestamente yo hacía mucho ruido. Tengo para mí la presunción de no ser una persona que aporree los teclados. De hecho me da cierta incomodidad ver que la gente lo haga. Así que imagínense, que me vengan a decir eso. Me puse a pensar en seguida que sin duda el sonido de mi teclado le tuvo que haber llamado la atención, porque estaba tecleando rápido y era el único que lo hacía. La cosa es que el pibe me quiso dar un curso acelerado o de emergencia sobre dactilografía. Me dijo cómo apoyar las manos porque me comentó que me había estado viendo escribir con las manos en el aire, como en vilo. Me empecé a reír. Luego le hice una mueca como para que se fuera y de repente salió la madre. Ahí me puse serio y les contesté que no me parecía que estuviera dando teclazos fuertes. (De hecho, ahora escribo con la misma intensidad, pero como hay más gente parece que no se dan cuenta. Además, aclaremos que en los cybers cada vez son menos los que escriben, los que usan las teclas la mayoría del tiempo... Pero ese es otro asunto...). Cuando me levanté para pagar y macharme, los dos estaban en el mostrador. Me dijeron lo mismo, aunque más suavemente, como temiendo ofenderme. El chico comenzó de nuevo una explicación pseudo-física sobre la presión que había que darle a cada tecla, etcétera. Yo les dije que había algo que se llamaba "gastos de empresa" y que había que bancársela. Pero no sé si me entendieron. El muchacho me preguntó si hacía poco que había empezado a usar teclados. De antes de que vos nacieras, le contesté.
Pero no voy a seguir más con esta cuestión, porque el punto al que quiero llegar es otro. ¿Se acuerdan de la anécdota de John Lennon, cuando comentaba cómo había conocido a Yoko Ono? Bueno, es muy linda. Aunque en alguna ocasión me pareció un poco ingenuo que Lennon se asombrara por el "Sí" que había encontrado en la exposición de Yoko, ahora creo que lo entiendo mejor. Porque hoy llegué al cyber y me encontré con que aparecieron nuevos carteles de advertencia a los usuarios, sin duda como reacción a la discusión que resumí más arriba. Antes de hablar y de copiar lo que dicen estos carteles, tal, pero tal cual están escritos, un par de recuerdos más. Una vez estaba yo en el liceo y me puse a ver una cartelera para los estudiantes o algo así. Me llamó la atención algo que predominaba en casi todos los anuncios, así que llamé a dos o tres estudiantes que había por allí y les hice fijarse en la cartelera para que me dijeran qué notaban. Era claro, la mayoría de los mensajes eran negativos. Todos expresaban alguna prohibición o alguna imposibilidad. Nunca dejaban abierta la opción para hacer algo, por ejemplo. Hace unas semanas, haciendo una cola en la farmacia del sanatorio, me puse a leer los carteles y me di cuenta de lo mismo, todos estaba regidos por el NO. Bueno, este cyber en el que estoy ahora no es la excepción. Va la transcripción (fidedigna, real) de los carteles que están pegados por todos lados, por el monitor, por la torre, por las paredes...
* ESTA MAQUINA NO PUEDE TENER ACOMPAÑANTE NO INSISTA
* FIJESE SU TIEMPO AL COMENSAR DESPUÉS NO HAY RECLAMOS
* Se prohibe el uso de cualquier gestor de descarga EJEMPLOS: ARES E-DONKEY TORRENTS
* MAQUINAS 15 16 17 SOLO 1 PERSONA SIN ACOMPAÑANTE
* NO USAR LOS AURICULARES EN EL CUELLO
* NO TOCAR EL MONITOR
* POR FAVOR INTENTE NO HACER RUIDO CON EL TECLADO EL RUIDO ES CAUSADO POR GOLPEARLO PIENSELO SOLO SE NESECITAN 60 GRS CUANDO MAS FUERTE APRETE MAS DURO QUEDAN LAS TECLAS
* SE HAN PUESTO TECLADOS NUEVOS PARA SU COMODIDAD POR LO MISMO SE PIDE QUE NO SE GOLPEN YA QUE NO ES NECESARIO. SI SE GOLPEA TANTO EL MOUSE COMO EL TECLADO SE REINICIARA LA MAQUINA.

1 comentario:

Hebert Zarrizuela dijo...

Caramba. Curiosa expresión postmoderna de la dictadura.
Un abrazo.