martes, 16 de octubre de 2007

Querido Damián...

No me queda otra que compartir con mis lectores de tartatextual la profunda emoción que me causó leer esta mañana una carta que me fue dirigida desde Barracas, Buenos Aires, y que el cartero depositó gentilmente en mi portón para que después la perra de mi hermana se la masticara y la dejara hecha una albóndiga al lado de un cantero. Pero en fin... La emoción está más cerca del lado de quien me escribiera la carta, nadie más ni nadie menos que el prestigioso musicólogo argentino Peter Capusotto, cronista del rock más allá del Río de la Plata y analista eximio de la lírica enchufada a 220 vatios. Es importante que yo transcriba la carta para que se entienda la misión que me toca cumplir de un tiempo a esta parte y que los lectores de este blog conocerán bajo el nombre (o la etiqueta) de "ANALES DE LA LITERATURA URUGUAYA". Dice así...

Querido Damián:

Querido Damián, ¡oh, sí!, veo y leo que estás muy ocupado con tus clases y tus cosas de escribir de a uno, de a dos y de aquí para allá para este o aquel, ocupado leyendo cosas que te parecen a veces una pelotudez total... ¡Oh, sí! Lo veo... ¿Cómo no lo voy a ver si saturás tu precioso blog con esas boludeces? Antes que nada quiero pedirte disculpas por no poder enviarte un mail y sí esta carta más tradicional, pero escrita en papel de maní y con tinta violeta. El motivo de esta (la carta) no es otro que decirte que he encontrado con algunos de mis colaboradores un rastro de hechos interesantes de escritores uruguayos que darían para una investigación más extensa que por obvias razones yo no puedo hacer. Estas razones son que, como lo sabés, el programa en canal 7 (de acá) me lleva mucho tiempo, y la otra razón: que de la literatura uruguaya no entiendo una mierda... Por lo tanto desearía mucho que te dedicaras a eso y me tuvieras al tanto de lo que hacés.
Ahora me despido excusándome con dos razones, la primera es que tengo que terminar de escribir la carta, y la segunda es que en este café donde estoy sentado a una mesa escribiéndote puedo ver salir del baño al vocalista de Miranda, que tiene el cierre de la bragueta trancado en medio del pirulín, y que grita "Miren, miren, no me duele, no me pasa nada..."; lo cual, como bien sabemos, es verdad.
Un fuerte abrazo.
Tuyo... Peter Capusotto.


1 comentario:

Ignacio dijo...

should I beleive you?