domingo, 23 de noviembre de 2008

Volaaaba


Sucedió el viernes, en el cumpleaños de mi hermano Franco.
Habían venido desde Montevideo nuestra abuela materna, Elcira, y nuestro primo Mateo, y, desde el corazón del Kennedy mismo, nuestra abuela paterna, Nélida.
Parecía un momento cualquiera de la conversación, hasta que un comentario quizás relacionado con las palabras "enfermedad" o "fiebre" desató el recuerdo de la abuela Nélida.
Ocurrió hace pocas semanas, mientras estaba haciendo reposo en su cuarto. Antes que nada, sin embargo, había aparecido la fiebre. Hacía bastante rato que la temperatura le había subido y estaba esperando que se mantuviera o que comenzara a bajar de una buena vez. Estaba pensando en cualquier cosa cuando sintió el temblor debajo de la cama. Ahí vi que un gato no era... Eso es una cosa más grande dije en seguida... Y entonces vio que algo salía de debajo de la cama, lentamente. Primero vio el brazo y después, poco a poco, el torso y la cabeza, y ahí se dio cuenta de que era Cristo. Volaba bajito a pocos centímetros del suelo, con los brazos extendidos a ambos lados. Cuando salió del todo, se elevó, se elevó casi hasta la mitad del cuarto. Después empezó a girar para agarrar rumbo, pero muy despacio para no tirar ninguno de los adornos de las paredes. La abuela lo miraba. Escúchame una cosa... Yo sé lo que es tener fiebre... Pero también sé darme cuenta cuando el que está adelante es Jesús... Luego, sin ningún movimiento brusco, con la misma paz, atravesaba el umbral del cuarto hacia el otro lado de la casa. La abuela se sentó en la cama y se estiró para poder ver. La puerta de entrada a la casa de mi abuela es pequeña, muy estrecha. Cristo iba hacia allí, y como no pasaba sin chocarse con el marco, fue girando hasta dar con la posición indicada para salir al jardincito. Hizo así así y entonces pasó para afuera y desapareció.

10 comentarios:

Archiduque de Applecore dijo...

Loooco, impresionante esa historia. Yo quedé anonadado cuando la escuché...

Dejame hacer una canción con esa historia, sui querés pasame los precios de la CopyRight Bertolino...

Abrazo!!!
A.A

fernanda dijo...

Ayayay. ¿¿Y no le dijo nada?? A mí me habría dado un julepe de aquellos...

Saludos :)

Ignacio dijo...

No levantes mucho la perdiz que vas a terminar saliendo en "Crónica" justo después del sorteo del Quini...
Yo a Jesús lo vi en un teatro, asomó la cabeza abruptamente desde el telón y luchó con un capoerista...

Damián González Bertolino dijo...

Fabián: La veo difícil. Hablalo con mi abogada.
Fernanda: ¿Y qué le va a decir? El Altísimo habla de esa forma, con los actos. Por otra parte, mi abuela es medio tronca en lenguas antiguas. Sólo sabe español, el dialecto del Kennedy y lo que se llama el alto-carolino, que es la lengua de los nobles de San Carlos venidos a menos por comienzos del '900.
Ignacio: ¡Cada cosa más rara has visto!...
Un abrazo.

Ignacio dijo...

Che, desde aquí curso invitación pal domingo en casa, donde se celebra algo. Por orientaciones, 099... o gmail.
El dinosaurio Aquiles os recibirá airoso y aludiendo a poetas rococó en el dialecto Bajo Patagónico (petizo patón)

Ignacio dijo...

y qué bueno estaría escuchar la canción del Archiduque, no te hagás la difícil y cedele aunque sea un trecho del derecho...

Telemías dijo...

Todo el mundo debería tener derecho a lo que le pasó a tu abuela. Y si no es Jesús, estaría bueno Buda, Confucio o Sócrates. O john Lennon.

Damián González Bertolino dijo...

Pedro:
Creo que con tu comentario estableciste la posibilidad de que cada cual mencione a quién le gustaría ver salir de debajo de su cama, con o sin fiebre.
Nota: Para los varones: abstenerse de mencionar lo obvio (tipo: Valeria Lynch, Margaret Tatcher)
Nota 2: Para las nenas: abstenerse de mencionar lo obvio (tipo: José Enrique Rodó, Omar Gutiérrez)

Ignacio dijo...

Omar saldría de costado...

Hebert Zarrizuela dijo...

Damián:
Vuelvo a leer este post luego de una semana, quizá, y descubro que vuelvo porque hay un par de pasajes bellamente escritos que habrán quedado de fermento luego de la primera lectura.
Abrazo grande.
L.