martes, 15 de junio de 2010

Cristiano Ronaldo + Cristiano Ronaldo = 0


Sigo esperando por el Mundial que nos vendió la prensa, la FIFA, la publicidad. El Mundial que nosotros mismos nos vendimos, en esa emoción histérica medio finisecular que nos llega uno o dos meses antes de su inicio. En el fin de una era, pensamos cómo va a ser la siguiente.
Un amigo me escribe diciéndome que a medida que ve más partidos del Mundial la mediocridad del juego uruguayo se le hace bastante relativa. Creo que tiene razón.
Acabo de ver Costa de Marfil y Portugal. Y salvo unos 15 ó 20 minutos del segundo tiempo en los que creo que Costa de Marfil se dio cuenta de que Portugal no era ningún cuco y lo empezó a atacar por todos lados, me pareció todo bastante aburrido. Demasiadas jugadas donde la pelota llega justa, muy justa y en el forcejeo un puntero o un lateral intenta sacar el centro, y el centro sale trabado y al corner, o mordido y fácil para el arquero u otro defensor, o simplemente se va lejos, sin que nadie pueda hacer nada por esa pelota.
Habíamos dejado de esperar a Didier Drogba en Costa de Marfil... Drogba se había fracturado un brazo en una jugada ridícula de un amistoso ante Japón hace menos de quince días, quizás. Pero la medicina, y el dinero, mejor dicho, hoy lo pueden todo. Drogba fue operado y hoy, con la precaución de haber aguardado todo el primer tiempo en el banco de suplentes, saltó a la cancha como una pantera con el orgullo herido. Su camiseta era de manga larga, así que no se podía ver qué era lo que revestía su brazo. De todos modos, pudo conectar un par de pelotas que causaron algo de peligro en el área portuguesa, sobre todo un pase al medio que nadie fue a buscar y que pudo haber sido perfectamente el gol de la victoria que rompiera con el segundo encuentro que ha terminado 0 a 0 en este Mundial. Por lo menos habría que decir que esperábamos al brazo de Drogba, y que apareció. Quizás, como muchas otras cosas que se aguardan de este campeonato, todo sea poco a poco, en capítulos. Hoy un brazo, mañana una cabeza, otro día una pierna respondiendo bien. Y así.
Y sigo esperando a Cristiano Ronaldo. Creo que me voy a poner a ver una compilación de publicidades suyas en internet; porque salvo ese gran disparo que metió en el palo en el primer tiempo, Cristiano Ronaldo volvió a jugar para el otro Cristiano Ronaldo, el que tiene que sostener día a día en las publicidades, en las revistas cuando aparece en un yate con alguna modelo en la Costa Azul, en los repasos de los informativos. Cristiano Ronaldo es una deriva de sí mismo. Un jugador que hace una buena jugada y al instante busca su imagen en la pantalla gigante, o que se saca un moco sabiendo de antemano cuál cámara lo capta. Cristiano Ronaldo, el que juega para otro, para un ser mefistofélico que busca ser saciado en su propio interior, que le pide bicicletitas, enganches intrascendentes. Es un gran jugador, sin duda, y un gran atleta. Dos por tres realiza una proeza de juego que te obliga a replantearte lo que estabas pensando de él. Y sin embargo, el problema persiste. El fútbol no necesita necesariamente a los grandísimos jugadores. O mejor dicho, los grandísimos jugadores no son los que nos deslumbran sólo con sus cualidades técnicas. Basta que ese tipo de jugadores puedan salir de sí mismos alumbrados, no encandilados, por su talento, y repartirlo entre los demás. Y entonces todos serán salvos. Por eso el ejemplo de Cristiano Ronaldo es monstruoso. Se asemeja en todo a un animal mitológico que, fascinado por su propia carne, se devora a sí mismo, hasta que la saciedad trae la misma consecuencia que el hecho de no haberse alimentado: la desaparición absoluta.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Damian, sabes que a mi me parece que los equipos en este mundial, no salen a ganar...sino que salen a no perder, entonces creo que por esta razon es puro pelotaso, pocos goles, creo que el unico hasta ahora que salio a ganar fue alemania, por algo gano 4 a 0, no estoy diciendo que sale a ganar unicamente el q hace 4 goles, pero si digo que alemania salio a atacar todo el partido, a defenderse con la pelota...esperemos que esto mejore! abrazo! ;)

mgcarbonero116 dijo...

el comentarioo anterior fue mio!

Damián González Bertolino dijo...

Coincido totalmente con tu comentario, Martín... No vi el partido de Alemania, sólo vi los goles en youtube, y lo que vi fue muy interesante. Además, ¿viste ese primer gol con ese deborde hacia atrás en diagonal para Podolski? Sencillamente brillante. Yo creo que la virtud de los alemanes fue siempre tratar de simplificar lo difícil hasta un grado de ocultamiento (que obviamente pasa por la táctica) en el que te lo vuelven a hacer sentir como algo difícil de nuevo (¿?¿?) Vi en youtube el gol de Rummenige a Austria en Argentina '78, en el estadio de Córdoba. ¿Quería un extraterrestre mostrarle lo que son paredes? Muéstrenle ese gol. Es perfecto, sencillo.
Bueno, un abrazo grande y gracias, muchas gracias por leer estos textos.

F. de P. dijo...

No nombraste a Gervinho, el jugador del partido, el animal mitológico inverso: la bestia fea que sorprende con sus modos elegantes. Y veo algo realcionado: el técnico lo saca, como para intentar que Portugal gane, y ni así.

Fernanda Trías dijo...

Por favor, Damián, tenés to-da-la-ra-zón sobre Ronaldo y me encantó cómo lo pusiste.

Fer

Damián González Bertolino dijo...

Ignacio: fue demasiado parejo el partido... tampoco descolló ese jugador...
Fernanda: jajaja... Bueno, me alegro de que estemos de acuerdo. Yo me apeno porque para muchos de mis chicos él no sólo es un ídolo, sino un modelo de... vida... :(
Mi texto no quería darle palo tanto al ser humano, sino al sistema de intereses que lo entroniza.

F. de P. dijo...

a) Discrepo, fue el mejor lejos.
b) Es uno de esos chachos que se rascan a sí mismos el lomo. Es decir, discrepo de nuevo.